miércoles, 22 de marzo de 2017

Las moscas del valor


En octubre de 2013 visité el museo arqueológico de la ciudad de Luxor en Egipto.  Allí, entre una multitud de maravillas, de las que una persona con conocimientos superficiales de la cultura del Antiguo Egipto solo puede quedarse embelesado ante tanta grandeza, pude apreciar una pieza muy curiosa. Se trataba de un collar de la que pendían tres moscas de oro. Tuve la suerte de contar con la inestimable compañía de la egiptóloga Lucía Fernández Rabanal, quién me explicó que se trataba de una condecoración militar y a continuación me relató una historia muy interesante. Una historia que tenía como protagonista a una reina de Egipto, una historia de valor, de coraje, de lucha y de victoria, propia de la temática que tratamos en este mes en el que reivindicamos el demasiadas veces ninguneado papel de la mujer en la historia. Sin embargo, ésta no es una historia trágica, como la de Cleopatra, o velada por el misterio como la de Nefertiti. Ésta es la historia de una mujer que de tener su país al borde del abismo, allanó el terreno para advenimiento del esplendor de su civilización.

Para comprender la historia de la reina Ahhotep, debemos remontarnos al convulso final del Segundo Período Intermedio de la historia del Antiguo Egipto, a finales del siglo XVI a. C. Un momento complejo, ya que el país del Nilo no se encontraba unificado.
En el Delta, a finales del Reino Medio, se habían asentado una amalgama de pueblos que provenían de Asia Occidental, y que acabaron siendo conocidos como los Hicsos, quienes medraron mediante el comercio y tomaron como capital la ciudad de Avaris (actualmente Tell-el-Daba). Los reyes hicsos son reconocidos como la XV dinastía (según el Canon Real de Turín), y sus dirigentes llegaron a ostentar el título de Señor del Alto y Bajo Egipto y a exigir tributo a las ciudades del Alto Egipto, por lo que acabaron compitiendo por el poder con la monarquía autóctona asentada en Tebas que conformaron la XVI y XVII dinastías.
Detalle del sarcófago de la reina Ahhotep (Museo de El Cairo)


La reina Ahhotep, cuyo nombre significa “La Luna Está Satisfecha” vivió aproximadamente entre los años 1560 y 1530 a. C. y era la hermana y esposa del rey Sequenenre Tao. Fue una reina muy influyente ya que tuvo que gobernar durante la guerra contra los Hicsos, gobernados por el rey Apophis. Se desconocen cuales fueron las causas exactas por la que comenzaron las hostilidades, pero el Papiro Sallier conservado en el Museo Británico de Londres,  pese a estar inconcluso además de ser de época ramésida, y por lo tanto posterior, nos da una posible explicación:

 “(...) El mensajero del rey Apofis (vida, salud y prosperidad), llegó hasta el príncipe y se le introdujo hasta su presencia. Entonces le dijo al mensajero del rey Apofis (vida, salud y prosperidad) ¿Por qué has venido hasta la ciudad del sur? ¿Por qué has viajado hasta mí?
El mensajero respondió: porque el rey Apofis (vida, salud y prosperidad) me ha enviado cerca de ti, para decirte esto: 'haz vaciar el estanque de los hipopótamos  que está al este de la ciudad, pues perturba mi sueño durante el día y durante la noche, el ruido que hacen (los hipopótamos) aturde mis oídos'.”

Con o sin hipopótamos de por medio, lo cierto es que el pobre Sequenenre Tao marchó a la guerra contra Apofis, lo que al parecer le costó la vida, ya que su momia presenta terribles heridas de arma blanca, probablemente recibidas en combate que le causaron la muerte, quedando así Ahhotep viuda.  El sucesor de Sequenenre Tao fue su hijo Kamose, y quien continuó la guerra contra los Hicsos y más tarde los Nubios (tal y como relatan la Tablilla Carnarvon y la Segunda Estela de la Victoria de Karnak) hasta su muerte entre cinco y tres años más tarde siendo sucedido por su hermano Ahmose.
El papel de Ahhotep en todos estos decisivos acontecimientos fue de encargarse del gobierno en ausencia de de su marido, de sus hijos mientras éstos luchaban contra los Hicsos y contra los Nubios, lo que le valió el reconocimiento del rey Ahmose en una estela en el templo de Karnak:

  “La esposa del rey, la noble dama, quien todo conoce, organizó Kemet (Egipto). Ella se ocupó de que su soberanía fuera establecida. Ella la protegió. Ella reunió a los fugitivos. Y trajo de vuelta a los desertores. Ella pacificó el Alto Egipto. Ella sometió a los rebeldes. La esposa del rey, dotada de vida”.

Según este relato, mientras el rey Ahmose se encontraba en una campaña en el sur contra los Nubios, un grupo de rebeldes simpatizantes de los Hicsos trataron de hacerse con el poder en Tebas. Pero Ahhotep frustró la intentona. Una prueba de que la reina pudo haber comandado las tropas, fue que su hijo le concedió la condecoración más alta que se le podía otorgar a un militar; un collar de moscas de oro encontradas en su ajuar funerario (actualmente en el Museo del Cairo) junto con otros pertrechos militares. Según diferentes autores el significado de las “Moscas del Valor” varía.  Por un lado refleja la persistencia del soldado al atacar una y otra vez al enemigo llevándolo a la exasperación, y por otro la victoria, ya que las moscas son atraídas por el olor de la sangre de los enemigos muertos en el campo de batalla.
Imagen de las mencionadas "Moscas del Valor"


El Rey Ahmose fue el que derrotó finalmente a los Hicsos y a los Nubios, reunificando el país e iniciando así la XVIII dinastía y el Reino Nuevo, que marcaría la época de máximo esplendor de la civilización egipcia. Con la fragmentada y poco fiable información de la que disponemos solo podemos atisbar retazos de lo que pudo haber pasado exactamente durante la regencia de Ahhotep, pero pasase lo que pasase, lo que si es seguro es que su influencia fue clave para la historia del Antiguo Egipto.


Bibliografía:

-Ian Shaw. (Historia del Antiguo Egipto).
-Mena el-Dorry. (Jewels of Honour).
-Núria Castro Jimenez. (La reina Ahhotep).

Fuentes:

http://www.arabworldbooks.com/egyptomania/jewels.htm
http://egiptologia.com/la-reina-ahhotep/
http://www.ancientegyptonline.co.uk/qahhotepI.html

Entrada escrita por Fernando Báez Núñez


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