jueves, 1 de junio de 2017

Happy Pride!!

Señores, entramos en Junio y, aparte de comenzar el calor y el verano, comienzan otras cosas como el Gay Pride Month o el mes del Orgullo Gay. 

Desde Arqueohespérides, además de felicitarlo, queremos contaros un poco la historia de como esta celebración llegó a pasar, de sus antecedentes y de algunos de aquellos personajes a los que la historia silenció. 

martes, 30 de mayo de 2017

"El Beso", de Gustav Klimt


Gustav Klimt

Gustav Klimt es un pintor austriaco que realizó esta famosa obra, la cual es conocida mundialmente.
Esta obra es un icono del arte y contiene más de un misterio. El autor realizó esta obra con 45 años, siendo el pintor más famoso de Viena en ese momento, mientras que aún vivía con su madre y dos hermanas solteras. Esta obra fue la única de Gustav que gustó a la crítica y al público, ya que trataban temas sexuales en las mujeres que, aunque era el tema auge del momento, seguía sin gustar a muchos.
Klimt comenzó a trabajar en El beso en 1907. En esta obra se puede apreciar el predominio del color dorado, creado por finas láminas de pan de oro, influenciado esto por el viaje a Rávena donde, en la iglesia de San Vital observó los mosaicos bizantinos de Justiniano y Teodora. La técnica del pan de oro estaba reservada a obras religiosas, cosa que Klimt rompe con esta obra. Esta obra es completamente cuadrada, con unas dimensiones de 180x180 cm.
El Beso - Gustav Klimt, 1907

 A simple vista, la paleta de colores es muy reducida, pero esto no es así, debemos acercarnos para observar los distintos tonos de verde, morado y azul, aplicados en zonas estratégicas. Esta obra es un óleo sobre lienzo, sobre la que también se aplica pan de estaño.
Esta obra se expuso, inacabada, y con otro título, “Los Amantes”, pero la obra debía ser devuelta para que el autor pudiera terminarla. Gustav pintada muy despacio, por lo que muchas de sus obras no llegó a terminarlas.
La parte izquierda del suelo tiene pintada de forma muy apresurada las flores, mientras que la parte derecha tiene un gran detallismo, siendo los filamentos dorados de esta parte símbolo de la fertilidad.
La túnica del hombre está decorada con rectángulos, aludiendo esto al falo masculino, mientras que la túnica de la mujer está decorada con círculos que aluden a la feminidad. Se cree que el hombre puede ser un autorretrato del propio Gustav, mientras que no se sabe quién es ella, aunque hay varias teorías. Pero precisamente por no saber quién es ella, este beso se convierte en un beso universal, no es Klimt con una amiga o amante, son un hombre y una mujer mostrando su afecto.
Pero ¿es realmente una muestra de afecto? Si nos fijamos en el rostro de ella, parece no estar muy cómoda. Pero no solo esto, la pareja está sobre un precipicio, y ella tiene los pies al borde, casi cayendo. Además, el fondo, aunque sea dorado, es como si la nada los envolviera.
Se dice que esta obra, por muy vista que la tengamos por todas partes, en persona impresiona mucho más por su gran tamaño y el pan de oro, ¿será esto cierto?, solo podremos corroborarlo yendo a verla.

jueves, 4 de mayo de 2017

"Arqueología: mitos y realidad", por Fernando Báez Núñez (parte I)

Hay muchas profesiones y materias, que si bien gozan de gran popularidad para el público en general, lo cierto es que dichos conocimientos no están exentos de información sesgada, tergiversada, falsos conceptos, e incluso supersticiones, fruto por regla general de la imagen que presentan en la cultura popular.
De la misma forma que la gente pueda pensar en un espía arquetípico como el personaje de James Bond, el nombre de Indiana Jones a veces ha sido utilizado como sinónimo de arqueólogo, cuando las actividades de dichos personajes apenas tienen algo que ver con la profesión a la que se dedican, creándose así una serie de mitos, que sorprendentemente a día de hoy muchas personas dan por ciertos.
Así pues, se presta a confusión las ideas preconcebidas de muchas personas, fruto de esta imagen en la cultura popular con la realidad de la profesión arqueológica, hasta unos niveles digamos… extravagantes. En el siguiente artículo, presentaré una serie de mitos con los que los arqueólogos aún tienen que lidiar a la hora de hablar de su profesión en algunos círculos sociales.

Mito número uno: Los arqueólogos son aventureros. 

Es el mito más extendido gracias al éxito de películas como Indiana Jones y videojuegos como Tomb Raider, en la que se presentan a los protagonistas como intrépidos aventureros que viajan a lugares exóticos, realizando proezas y viviendo emocionantes experiencias, a la búsqueda de realizar un gran descubrimiento. Aunque la base de este mito sean obras de ficción, lo cierto es que esta imagen romántica, otorgó una gran popularidad a la Arqueología.
Pero la realidad es muy distinta. Si partimos desde la premisa de que la Arqueología es el estudio de la actividad humana a lo largo de toda su existencia, en efecto se pueden realizar actividades arqueológicas en lugares remotos y exóticos, pero también en el pueblo de al lado… o directamente en el mismo barrio donde se viva. Sí es cierto que una excavación arqueológica puede llegar a ser un sitio peligroso, así que en efecto algunas de las actividades que un arqueólogo tenga que realizar para hacer su trabajo correctamente no están exentas de riesgos, pero no menos que en cualquier obra relacionada con la construcción.
Además, este mito solo se remite a una parte de la Arqueología identificada en el trabajo de campo que se divide en la prospección, la cual a día de hoy una gran parte del trabajo se hace vía satélite, y la excavación de restos arqueológicos para su estudio, el cual estaría incompleto, sin una gran labor de limpieza y organización posterior en el laboratorio (los restos arqueológicos no suelen tener tan buen aspecto como aparecen en las películas), y una memoria final contrastando las conclusiones del trabajo con bibliografía especializada.
En síntesis, el trabajo arqueológico se divide en trabajo de campo, de laboratorio y de biblioteca, y aunque es una profesión muy emocionante, no es la aventura por la aventura como aún muchas personas creen.

Fotograma de la película Indiana Jones: En Busca del Arca Perdida

Mito número dos: Los arqueólogos son excavadores buscadores de tesoros

Con este mito, el arqueólogo tiene que lidiar cada dos por tres y puede llegar a ser irritante. No, definitivamente un arqueólogo no es un buscador de tesoros por muchas razones, y la principal es que a día de hoy, en España al menos, es un delito penado por la ley y se llama expolio.
Yo personalmente ya he perdido la cuenta de gente que me han dicho que saben dónde hay restos romanos y de ir allí a buscar antigüedades para venderlas. Es una situación muy desagradable, en la que tratar de explicarle que no debe tocar nada y avisar a las autoridades puede sacar lo peor de estos individuos.
Lo que muchas personas aún no entienden es porqué el saqueo de restos arqueológicos es un delito contra el patrimonio cultural. Y aquí a parte del buscador de tesoros, nos encontramos con la figura del arqueólogo aficionado, que pese a no tener la misma motivación de afán de lucro, pueden llegar a hacer el mismo daño.
Por poner un símil: un yacimiento arqueológico intacto, se parece mucho al escenario de un crimen (incluso a veces pueden ser el escenario de un crimen): imagine que llega alguien y empieza a remover todos los elementos de dicho escenario (para los más cazurros, eso también está penado por la ley) llevándose por delante evidencias que pudieran resolver el suceso. Eso como mínimo puede complicar la labor  a los investigadores de la policía científica y como máximo imposibilitar su trabajo. Pues lo mismo pasa cuando se saquea un yacimiento arqueológico.
El trabajo del arqueólogo es interpretar la información que brinda un yacimiento, lo cual es una labor de investigación muy minuciosa en la que cualquier detalle puede dar un dato valioso para poder explicar el contexto histórico de dicho yacimiento. Si se extrae un objeto de un yacimiento sin la documentación necesaria, este queda descontextualizado y se pierde una gran cantidad de información. Curiosamente muchos yacimientos arqueológicos para ser interpretados completamente han de ser destruidos por los propios investigadores, pero es una destrucción calculada en la que se monitoriza, se dibuja y se fotografía todo el proceso con la intención de documentarlo.
Como podemos ver,  la Arqueología va más allá que la mera búsqueda del tesoro, ya sea por afán de lucro, o por afición personal. Es una profesión y como tal tiene una metodología de trabajo para la cual es necesario un proceso de aprendizaje.

Mito número tres: Los arqueólogos desentierran dinosaurios. 

Gracias precisamente a la popularidad de las películas de la franquicia de Parque Jurásico este mito se erradicó bastante, y sin embargo hoy por hoy uno se puede encontrar personas que al enterarse de que alguien es arqueólogo le pregunta si desentierra dinosaurios. En esos momentos, lo mejor es aguantar la indignación o la risa, dependiendo de las circunstancias, y tratar de aclarar la confusión.
No, naturalmente que los arqueólogos no desentierran  dinosaurios. O por lo menos no lo hacen de manera profesional ya que sencillamente no es el campo de estudio de la Arqueología. Los dinosaurios son animales extintos y por lo tanto la ciencia que los estudia es la Paleontología.
La base de este mito es doble. Por un lado, tenemos errónea y anticuada creencia de que los dinosaurios y la raza humana coexistieron en el pasado. Puede parecer muy naif, pero de nuevo ahí estaba la cultura popular haciendo de las suyas con series como Los Picapiedra, o las películas de Hace un Millón de Años y similares, con los maravillosos efectos especiales de Harryhausen. No, pese a que se sabía desde los años cincuenta que los dinosaurios se habían extinguido mucho antes de que apareciese sobre la Tierra algo que vagamente pareciera un ser humano, no fue hasta principios de los noventa que el gran público empezó a tomar constancia de este falso concepto, de nuevo precisamente gracias a la repercusión del inestimable trabajo de Steven Spielberg.
Por otro lado, las metodologías en el trabajo de campo de la Arqueología y la Paleontología, pueden ser relativamente parecidas. Ambos profesionales excavan y de hecho, los principios de estratigrafía fueron adoptados primero por la temprana Paleontología en el s. XIX y posteriormente por la Arqueología. Pero las similitudes no van más allá. A veces, en yacimientos prehistóricos, arqueólogos y paleontólogos naturalmente pueden trabajar juntos, ya que en el mismo yacimiento donde puede haber actividad antrópica, también puede haber restos de animales extintos, como uros, mamuts o mastodontes.
Para finalizar, pese a que los dinosaurios despiertan un comprensible interés debido al singular aspecto y espectacular tamaño de algunas especies, definitivamente los arqueólogos no los desentierran, ya no solo por una cuestión de metodología o campo de estudio, sino de algo más profundo que es la vocación personal de cada uno, que en el caso de los arqueólogos nada tiene que ver con estas fascinantes criaturas.



domingo, 23 de abril de 2017

¡Abiertas las inscripciones para el próximo taller infantil gratuito " Historia y Manualidades"!

En Arqueohespérides no paramos de participar en eventos y organizar talleres para fomentar la cultura entre mayores y pequeños.  Para estos últimos va dedicada la próxima actividad que desarrollaremos junto al Museo y el Excmo. Ayuntamiento de Carmona (Sevilla). Serán tres talleres. Sí, habéis leído bien: no uno, ni dos, sino TRES talleres de una tacada, para que los más pequeños puedan disfrutar de un día genial, desde las 11 a las 19 horas, en los cuales podrán aprender acerca de la historia romana y de otras culturas.

¿A sus hijos les gusta pintar ? ¡Tráigalos al Taller de Pinturas Aborígenes Australianas! ¿O quizá son unos virtuosos de la plastilina ? ¡ Llévelos a los talleres de Terracotas Mesoamericanas y de Máscaras Romanas, y que den rienda suelta a su creatividad ! 

La inscripción es GRATUITA, y podrá realizarse en el Museo de la Ciudad de Carmona (de 9 a 14 horas de lunes a viernes) o por el teléfono 954191226. Se recomienda leer antes la información del siguiente cartel: 



¡Te esperamos! 




lunes, 10 de abril de 2017

La Pascua hebrea

Las fiestas nunca vienen solas y es que en estas fechas también se celebra la Pascua Judía.
La Pascua o Pésaj (palabra hebrea que significa «salto») tiene su origen en la Biblia, principalmente en el Pentateuco y, más en concreto, en el libro del Éxodo.

La fiesta comienza durante el enfrentamiento entre Moisés y el Faraón, cuando a Egipto le sobrevienen las 7 plagas. La última de ellas, como sabéis, era la muerte de los primogénitos. Dios le dice a Moisés que sacrifiquen corderos y que con su sangre pinten los marcos de puertas y ventanas. Así Dios sabría cuáles eran las casas de sus fieles y pasaría de largo sin que la plaga les perjudicara. 

A lo largo del Pentateuco se define la Pascua, que en el Levítico se llama «La fiesta de las matzot» o del pan sin levadura.  Según lo descrito en la Biblia, la fiesta comenzaba el 14 de nisan (uno de los meses hebreos, que suele caer por la primavera) por la noche y se comía cordero asado con hierbas amargas (maror) y el pan sin levadura. Lo que no se comiera antes de la salida del sol tenía que quemarse en ofrenda a Dios. La fiesta duraba 7 días a partir del 15 de nisan. Este año dura del 10 al  18 de abril. Cuando el templo de Jerusalén aún existía se conocía como una de las Fiestas de Peregrinaje, ya que la gente solía viajar hasta el templo y hacer sus ofrendas allí. 

Plato de Séder típico
La Bibila también dice que durante la Pésaj se prohibía comer derivados de los cereales fermentados, como el trigo, la cebada, el centeno, la avena o la espelta. Esto vendría de que cuando los hebreos huyeron de Egipto lo hicieron con prisas y no pudieron pararse a fermentar el pan. Como la Pésaj conmemora ese momento de la historia judía, se celebra comiendo pan sin levadura. 

La primera noche de la celebración se suele hacer una cena tradicional durante la que se lee la historia de la salida de Egipto de la Hagadá y se brinda, antes de presentar los alimentos del plato del Séder. Estos tradicionalmente son un poco de lechuga romana, una tibia de cordero asada, charoset, maror, palos de apio y beitzat.

La historia de los pasos de Semana Santa


El origen de las procesiones podemos verlo en la Biblia. En el libro de Josué (6:3) se relata cómo Dios le ordena que le dé vueltas a la ciudad de Jericó durante 7 días, paseando el Arca mientras los sacerdotes hacen sonar trompetas. En el Evangelio según San Marcos (11:1) viene cómo Jesús entra de forma casi procesional en Jerusalén. Es decir, las procesiones en el cristianismo vienen desde antiguo. 


Sin embargo, la prohibición del cristianismo las dejó en “pausa” puesto que los cristianos eran perseguidos durante las mismas. Primero surgieron como formas de rendir culto a los mártires cristianos y se hacían traslados de sus restos y reliquias de un lado a otro. Se hacían a escondidas y en cualquier época del año.

Las procesiones no sólo las hay en el cristianismo. Tenemos un ejemplo de procesiones en las pompas griegas, en las que se honraba a los dioses paganos. La Iglesia se encargó de asimilar estas costumbres y eliminar su carácter profano. En un principio, las procesiones consistían en pasear una cruz o elementos de carácter religioso, no llegaron a las calles hasta los siglos X y XI y tenían muchas similitudes con los desfiles militares romanos. De hecho, la cruz, símbolo de Cristo y de su victoria sobre la muerte, iba a la cabeza, sustituyendo el estandarte romano.

En el siglo XIII llegaron dominicos y franciscanos a la Península y con ellos las cofradías de penitencia, las que le dan origen a la Semana Santa, que consistían en procesiones de flagelantes, no eran demasiado bien vistas por ser muy sangrientas y morbosas. La gente, además, presumía de salir o pertenecer a alguna, por lo que el  Concilio de Letrán de 1215 establecía que la penitencia, si era pública, debían ser anónimas, por lo que se impone el uso de antifaces. Las procesiones que conocemos ahora, con sus imágenes,  no surgen hasta el XVI, cuando el Concilio de Trento fija la tipología de las imágenes. 

domingo, 9 de abril de 2017

El origen de la Semana Santa

Tiene su origen en la Baja Edad Media y en la crisis que tuvo lugar entre el XIV y el XV. Tenemos que tener en cuenta que en este momento sucede el Cisma de Occidente (en Europa había dos papas, uno en Roma y otro en Aviñón) y que el hambre, las guerras y la peste devastaron gran parte de Europa.


Una de las consecuencias de esta crisis es la creación de cofradías. En un primer momento se crean por Europa como una serie de asociaciones de cristianos devotos de un santo, de la Virgen o de Dios, que se encargaban de ayudar a los desfavorecidos por las crisis y enterrar a los fallecidos que no tenían nadie que los enterrara.


En este momento se creía que la peste había sido un castigo divino, por lo que la cristiandad se dedicará a intentar a hacer las paces con Dios por medio de procesiones de flagelantes y, más tarde, por lo que se denomina la Semana Santa.


Antes de San Francisco de Asís solo se veía a Cristo como una figura divina. Fue él el que reivindicó su «parte humana». A raíz de esto la Semana Santa, que habla más del Jesús humano que del divino, empieza a popularizarse. En un principio solo se celebraba del jueves al domingo. El jueves y el viernes se conmemora la muerte de Cristo en la cruz, el sábado se conmemora a Cristo en el Santo Sepulcro y el domingo su resurrección.

Conforme más avanza el tiempo, se crean más cofradías y el resto de días de la Semana Santa también adquieren un significado. Así, el Domingo de Ramos se centraría en la entrada de Jesús en Jerusalén, el Lunes Santo en la expulsión de los mercaderes del templo, el Martes en la traición de Judas, el Miércoles en Judas y las 30 monedas de plata, el Jueves en la última cena y en la oración en el huerto, el Viernes en la  flagelación y en la coronación, el Sábado en las escenas en el sepulcro y el Domingo en la Resurrección.

jueves, 6 de abril de 2017

"Hamilton: An American Musical" o la historia que rapea

Póster de la producción original de Broadway que se estrenó en 2015
No es la primera vez que la historia ha llegado a los escenarios o ha inspirado una historia. Desde tiempos griegos y romanos la historia ha hablado en prosa, en verso, se ha cantado y se ha bailado. Pero nunca se había rapeado. Hasta ahora.

Lin-Manuel Miranda, la mente creadora detrás de este invento, pensó que la historia de Alexander Hamilton y de toda la creación de los Estados Unidos podía subirse a un escenario. Pensó que si lo hacía como un musical y que si, más que cantarse se rapeaba, este fragmento de historia llegaría a más gente y, sobre todo, a un público más joven. 

 Así ha sido, no solo han hecho famoso a uno de los padres fundadores de los EE. UU. que menos atención recibía, sino que ha hecho que cientos de miles de estudiantes de Primaria y Secundaria se interesen por parte de la historia de su país. 

Lin-Manuel como Hamilton durante "Yorktown",
 una de las canciones del musical
Además, el musical buscaba la representación de todos aquellos que se agrupan bajo el gentilicio de «estadounidense». Por ello, para representar que Estados Unidos fue construido por una gran mayoría de inmigrantes los actores del elenco son todos (menos el Rey Jorge III, por motivos evidentes) de color. Así, George Washington es negro, Alexander Hamilton latino y Eliza Schuyler-Hamilton, su mujer, tiene ascendencia china. En palabras de Miranda, es importante representar la diversidad de los Estados Unidos y más en un momento como por el que se está pasando. 

Me parece una manera muy curiosa de contar la historia y, sobre todo, de contársela y transmitírsela a un público. La mayoría de veces, es en el momento de acercar la historia a un público donde falla todo el proceso. Sería curioso saber qué momentos de la historia se pueden contar usando este método. 

martes, 4 de abril de 2017

Mastani, una princesa guerrera

Retrato idealizado de Mastani
La historia de Mastani está llena de misterio, sobre todo la de sus primeros años. Era la hija de un rey indio y una de sus esposas, que tenía origen persa y era musulmana, lo que hacía a su hija un puente entre las dos culturas. 

Lo que se sabe es que durante la invasión del reino del padre de Mastani,  Chhatrasal, el padre,  le pidió ayuda al peshwa Bajirao Ballal I. Bajirao se encontraba en plena campaña militar en Bundelkhand y acudió en su ayuda. Como recompensa, Chhatrasal le dio en matrimonio a su hija, Mastani, un tercio de su reino y 33 monedas de oro. 

Muchos historiadores se refieren a esta princesa como la amante del peshwa aunque era su esposa legal. Pero la personalidad de Mastani no se reduce a ser una princesa y nada más. Mastani era una experta jinete, además de una espadachina experimentada y muy buena con las lanzas. Además, a Mastani se le daba bien el canto y el baile. 

Sin embargo, Mastani no fue la única mujer en la vida de Bajirao ya que este se había casado, mucho antes de conocerla, con su primera mujer, Kashibai. Aunque solo fue Mastani la que lo acompañaba a las guerras. Se cuenta que el amor que sentía Bajirao por Mastani hizo que descuidara a su primera esposa, Kashibai, lo que enfureció a su madre, Radhabai. El hermano de Bajirao intentó desterrar a Mastani, y el primer hijo de Kashibai intentó obligarla a abandonar a Bajirao. Cuando vio que no lo conseguía esperó a que su padre estuviera en plena campaña militar para encerrarla en su casa.

Mastani bailando para el peshwa
Pero no solo la familia de Bajirao la odiaba, sino que los cronistas y los artistas la omitieron totalmente de sus crónicas y de sus obras. Además, el odio que le tenían obligó a Bajirao a construirle una residencia apartada de la principal, y más tarde, otra en otra ciudad. Puede que todo este odio se deba a que Mastani no se limitaba al papel de esposa fiel y en un segundo plano. Mastani ayudaba a Bajirao en las tareas reales de cada día, además de promover ella misma la construcción de algunas infraestructuras públicas, como un sistema de canalizaciones de agua.

Todas las historias acaban, la de Mastani también. En abril de 1740, mientras Bajirao estaba en campaña en sus tierras cerca de Khargon le sobrevinieron unas fiebres, posiblemente provocadas por un golpe de calor. Kashibai, su primera mujer, Chimajiappa, su hermano, y Balaji, el hijo de Bajirao y Kashibai fueron a atenderlo en Khargon. A Mastani no se  le permitió ir, ya que estaba encarcelada en su casa y, además, tampoco pudo asistir ni al funeral ni a su cremación. 

Ranveer Singh como el Peshwa Bajirao I y Deepika Padukone como
Mastani en la película de Bhansali
Poco después Mastani morirá, aunque no se sabe muy bien porqué. Los más románticos piensan que la causa fue un corazón roto, o por el shock por conocer su muerte. Los más realistas piensan que la asesinaron, que ella se suicidó o que cometió sati, una práctica mediante la cual la viuda se tira a la pira funeraria de su marido. Su tumba está en Pabal y se llama el samadhi o el mazaar de Mastani.  

Si queréis saber más sobre su historia, tenéis la novela de N. S. Inamdar, Raau, o la película de Sanjay Leela Bhansali, Bajirao Mastani

lunes, 3 de abril de 2017

El 'making of' de Luis XIV, el Rey Sol

Luis con 5 años 
A Luis XIV se le conoce como el Rey Sol pero, ¿se le llamó así siempre? La respuesta es clara: no. Entonces, ¿cómo empezó todo?  Pues a raíz de la campaña de marketing más larga y famosa de la historia.

Luis XIV nace el 5 de septiembre de 1638. Cuando Luis llega al trono de Francia tras la muerte de su padre, Luis XIII, contaba con tan solo unos 5 años. El proceso empieza entonces. Se pasa de representar a Luis con ropas de niño a hacerlo con armaduras, tanto romanas como francesas, ropas de gala y atributos de rey. Mazarino, su primer ministro, tenía una idea clara: quería hacerlo el rey más importante y más famoso de la historia. 

Pero Mazarino no es el único que estuvo a cargo de la imagen del rey. Tras su muerte en 1661, cuando Luis XIV tenía unos 23 años, el que le toma el relevo es Colbert. Será Colbert, junto con el poeta Chapelain, los que hagan que la imagen de Luis se convierta en la que tenemos ahora. 
Luis vestido con su traje del "Ballet de la Nuit"
vestido como el Sol

Entre las cosas que les debemos está el que se representase a Luis XIV como si fuera un personaje de la mitología (tenía preferencia por Apolo, por ser el dios del Sol) o como el mismo Sol, y que su imagen llegara a todos los formatos. La imagen o la alegoría de Luis estaba en cuadros, en medallas, en periódicos, libros, relojes... Estaba en todas partes. 

Pero la imagen que se vendía de Luis no era una imagen arbitraria. Hasta el más mínimo detalle estaba estipulado en las academias, había listas con los adjetivos que se podían y no podían usar, qué poses, que ropa y en qué situaciones se representaba al rey. A todo este proceso de implantación de normativas artísticas se le conoce como la «burocratización del arte» y duró hasta la muerte del rey, con más o menos éxito. Tras la muerte de Colbert y de Chapelain otros ministros intentaron encargarse del «Departamento de Imagen Real», que era como se llamaba la institución, pero no tuvieron el mismo éxito. Eso, unido a que la imagen del rey ya no era la misma que en su juventud, debido a la mala salud del monarca, hizo que los últimos 25 años de su reinado fueran míseros. 

Luis XIV de Rigaud, el retrato más famoso de la vejez del Rey
En cuanto a las imágenes, os pido que os fijéis en los pies. Luis era un gran bailarín de ballet, algo que no era raro en un monarca francés. Lo extraño es que se entrenara 6 días a la semana durante 20 años. Fue el rey que hizo que el ballet pasara de ser «un baile» a ser EL baile de la corte. 

Como curiosidad, el rey mantiene su aprendizaje toda su vida. Se refleja en las dos imágenes, ya que tiene los pies en los que se llama "Cuarta posición" (o lo que llamaban cuarta durante el barroco, un poco diferente a la actual). Otra curiosidad: la razón por la que los bailarines de ballet andan "tan raro" es por el esgrima. El ballet bebió mucho al principio del esgrima, y las botas que se usaban para practicarlo eran muy rígidas en las rodillas y en los tobillos, por lo que los deportistas andaban un poco «como patos». Luis no quería andar de una manera tan poco galante, por lo que ideó el girar las rodillas hacia fuera y andar haciendo semicírculos, de manera que, aunque no pudiera doblar las rodillas o los tobillos, el movimiento quedaba elegante. Tenéis la explicación en vídeo (está en inglés) aquí.

Si queréis saber más sobre este tema podéis leer "La Fabricación de Luis XIV" de Peter Burke, en la que se explica cómo se crea toda esta imagen con más detalle.