lunes, 25 de diciembre de 2017

Proposición de entrada de los restos de la ciudad romana de Amiternum en los monumentos protegidos como Patrimonio de la Humanidad

La ciudad de Amiternum se encuentra localizada en la zona apenínica de Centro-Italia, con orígenes sabinos, y fue integrada en territorio romano tras la conquista de la península, llegando a alcanzar la condición de municipio.

Actualmente, se conserva de la ciudad romana únicamente el teatro, el anfiteatro y la planta de una domus. Sin embargo, en sus orígenes era una ciudad presumiblemente grande debido al importante papel que jugaba como cruce de caminos en una zona montañosa, es decir, no estamos hablando solo de una zona de comunicación muy concurrida, sino que además contaba con unas condiciones geográficas relativamente desfavorables para los desplazamientos, por lo que los puntos de parada en la montaña son, sin duda, elementos importantes en las vías de comunicación (Heinzelmann, 2010).

En definitiva, Amiternum era un punto esencial para la comunicación de un territorio que, a lo largo de su historia, creció de manera exponencial. En consecuencia, necesitaba de vías y técnicas eficaces de desplazamiento.

 
Vista aérea del anfiteatro de Amiternum (imagen de Virtuquotidiane.it)

Consideraríamos importante abrir el debate sobre la inclusión de este monumento en la lista de Patrimonio de la Humanidad debido a que se acoge a los principales criterios establecidos por la UNESCO:

“A los efectos de la presente Convención se considerará "patrimonio cultural":

 - los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia, 

- los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia, 

- los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico.”

(Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural de 1972, Artículo 1)

Con respecto a estas características establecidas por la UNESCO, consideramos que los restos de la ciudad romana de Amiternum los cumple de manera bastante rígida, en especial teniendo en cuenta su relación con el paisaje y las condiciones geográficas, y además tratándose de un punto de cruce de las principales vías de comunicación romanas en la península itálica. En consecuencia sería factible presentar este yacimiento arqueológico como un posible Patrimonio de la Humanidad.

Asimismo, con esta perspectiva, podemos añadir a los factores de consideración el hecho de que cuenta con un valor histórico importante, ya que estaríamos enfrentándonos a un sitio que sufrió un cambio cultural, fruto de la primera expansión romana, y cuya actividad continuó hasta bien entrada la Edad Media, con la fundación de un nuevo centro urbano en las proximidades.

Estamos hablando de un elemento clave en la historia de la región que, si bien hoy en día ya se considera representativo de la historia local, en un futuro no muy lejano puede llegar a ser fundamental como símbolo de identificación social, ya que estamos confrontando un sitio arqueológico que representa la mezcla de las dos culturas características de la zona en época antigua (la sabina y la romana), localizada además en un punto crucial para el desarrollo de actividades políticas y económicas, teniendo en cuenta su función de paso entre algunas de las vías de comunicación más importantes de la península, como ya hemos comentado con anterioridad, entre las que podemos destacar la via Caecilia y la via Salaria (Heinzelmann, 2010).

Debido a esto, la pérdida de este sitio arqueológico podría suponer un importante sesgo en el futuro tanto a nivel identificativo de la sociedad como a nivel de investigación, por lo que la conservación de los pocos restos que quedan sería crucial.

En definitiva, la importancia de proponer este lugar como Patrimonio de la Humanidad consistiría en ahondar en la valorización ya incipiente del lugar y permitir el desarrollo de medidas de protección más estrictas. Sin embargo, estamos hablando de un caso de una ciudad que ya no está habitada, lo cual permite una protección mucho más sencilla en tanto que no se encuentra en un núcleo urbano aún en uso que dificulte la protección por los posibles usos actuales de la zona (Operational Guidelines for the Implementation of the World Heritage Convention, 2008). Esto podría abrir el debate de un control más exhaustivo de las labores de investigación que se están llevando a cabo y de hacer visitables los posibles nuevos hallazgos, en cuyo caso podría incluso fomentar el sentimiento de identificación y valoración en la población. 

En caso de ser aceptada la propuesta, habría que acogerse a la convención de protección del patrimonio cultural y natural de la UNESCO de 1972, según la cual cada país debe instaurar unas medidas de protección y valorización del patrimonio adecuadas, como se recoge en el Artículo 5:

“Con objeto de garantizar una protección y una conservación eficaces y revalorizar lo más activamente posible el patrimonio cultural y natural situado en su territorio y en las condiciones adecuadas a cada país, cada uno de los Estados Partes en la presente Convención procurará dentro de lo posible: 

  a) adoptar una política general encaminada a atribuir al patrimonio cultural y natural una función en la vida colectiva y a integrar la protección de ese patrimonio en los programas de planificación general;  

  b) instituir en su territorio, si no existen, uno o varios servicios de protección, conservación y revalorización del patrimonio cultural y natural, dotados de un personal adecuado que disponga de medios que le permitan llevar a cabo las tareas que le incumban; 

  c) desarrollar los estudios y la investigación científica y técnica y perfeccionar los métodos de intervención que permitan a un Estado hacer frente a los peligros que amenacen a su patrimonio cultural y natural; 

  d) adoptar las medidas jurídicas, científicas, técnicas, administrativas y financieras adecuadas, para identificar, proteger, conservar, revalorizar y rehabilitar ese patrimonio; y  

  e) facilitar la creación o el desenvolvimiento de centros nacionales o regionales de formación en materia de protección, conservación y revalorización del patrimonio cultural y natural y estimular la investigación científica en este campo;”

(Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural de 1972, Artículo 5)

En este respecto, el yacimiento de Amiternum ya se encuentra en cierta medida protegido, e incluso visitable, sin embargo, es conveniente intensificar estas labores. La causa de esta necesidad no radica únicamente en todos los puntos que se han comentado en este escrito, sino también en que estamos hablando de una zona sísmica bastante activa que podría llegar a poner en peligro los restos de la ciudad, ya que se encuentra localizada sobre la falla entre la placa continental Euroasiática y la microplaca del Adrático.

Para finalizar, destacaría hacer un pequeño comentario, que si bien no sería un motivo en sí mismo para proponer este lugar como Patrimonio de la Humanidad, uniéndolo a todas las razones anteriores, sí que se podría tener en cuenta aunque sea en un  modo algo más secundario. Con relación a la actividad sísmica de la zona, todas las localidades vecinas fueron prácticamente destruidas en el año 2009 por un fuerte terremoto, tras el cual aún no se han recuperado. Declarando este lugar como Patrimonio de la Humanidad se podría, al mismo tiempo, ayudar a la recuperación económica de la región mediante el turismo, reiterando, no obstante, que esto sería siempre algo secundario e inherente a todos los puntos culturales que se han ido tratando. 

Camino Aneira Baines García
  
BIBLIOGRAFÍA:

Michael Heinzelmann, David Jordan, Cristina Murer. (2010). Amiternum and the upper Aterno valley a Sabine-Roman town and its territory. Journal of roman archaeology, 23, Nº 1, 55-83.


UNESCO. (1972).
Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural (Comprobado el 29/09/2017): http://whc.unesco.org/en/conventiontext/



UNESCO (2008). Operational Guidelines for the Implementation of the World Heritage Convention (Comprobado el 29/09/2017): http://whc.unesco.org/en/convention/

1 comentario:

  1. 1. Super bella e interesante.
    2. Bella la construcciòn y bello el entorno, que se ve poco, en otras partes de Europa, a difrencia de todas las zonas arqueologicas de America.
    3. Patrimonio votado.

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